Skip navigation

Doctores del Hospital San Rafael, de Santa Tecla han realizado una operación riesgosa a un recién nacido con un defecto que hace que sus intestinos y otros órganos se desarrollen fuera de su abdomen. Según los médicos, pese a que el neonato se encuentra estable, se debe realizar una segunda intervención de alto riesgo para corregir la malformación llamada “gastroquisis”.

El martes 4 de junio, una de las salas del San Rafael, le dio la bienvenida a un bebé que nació con una abertura en su cavidad abdominal. Los médicos tuvieron que intervenir de inmediato para introducirle sus intestinos y otros órganos que estaban fuera de su abdomen debido a una extraña malformación llamada gastroquisis. A pesar que la operación era sumamente riesgosa, los doctores lograron introducirle sus órganos con éxito, no obstante a tan sólo unos días después el bebé debe ser sometido a una segunda operación igual de riesgosa, para corregir su problema. 
 
Con 36 semanas de embarazo, la mamá de este pequeño, llego al hospital a realizarse una ultrasonografía. Ahí un médico obstetra descubrió que el bebé no estaba bien y que tenían que extraerlo a través de una cesárea. 
 
El procedimiento se llevó a cabo, sin embargo el bebé nació con los intestinos fuera de su abdomen. “Como tenía bastante contenido intestinal de fuera no se pudo introducir intrauterinamente (dentro del útero o matríz de la madre), así que lo sacamos y se operó a los minutos de nacido”, reveló la pediatra neonatóloga, Ana Lorena Parada, quien forma parte del equipo médico a cargo del pequeño.
 
Otro de os cirujanos, Harold Fajardo, explicó que la técnica que usaron es que una parte del procedimiento la realizaron en las piernas de la madre. 
 
“El bebé nace y en las piernas de la madre hicimos una reducción de todas las asas intestinales y ahí mismo decidimos no hacerle un cierre completo”, indicó al tiempo que explicó que no se pudo realizar un cierre completo del abdomen al recién nacido porque los intestinos del menor estaban inflamados y podían generar una compresión en su caja toráxica.
 
En este caso se introdujo el contenido intestinal en el estómago del bebé y se pegó una especie de apósito de plástico con un antiséptico, para evitar que el líquido del estómago se saliera y se contaminara. 
 
“Nosotros tuvimos que luchar en contra de introducir los órganos a presión y que pudiera dar otros trastornos, como por ejemplo que se inflamen, que el corazón no aguante o riesgo de infección”, reveló la doctora Parada. 
 
Los cirujanos indicaron que en el caso de este paciente se decidió operarlo de inmediato por varios factores que conducían al problema, entre ellos que venía con un el cordón en el cuello y un líquido que lo estaba asfixiando por dentro.
 
A pesar que el hospital San Rafael no es un centro asistencial de tercer nivel, se tuvo que proceder con la intervención quirúrgica del neonato.  “Realmente una gastroquisis no es una emergencia, sino una urgencia. Para esto no se puede esperar ni un momento, pues el intestino no puede estar expuesto al ambiente por mucho tiempo”, aseguró Parada. 
 
Operación complicada
 
La intervención que se le realizó a este bebé recibió todas las atenciones necesarias en el San Rafael, tanto así que los médicos no se despegaron ni un minuto del bebé, aseguran. 
 
De acuerdo al doctor Fajardo esta operación tiene muchas complicaciones, pues el bebé debe mantener su cavidad abdominal abierta, expuesta a la contaminación. Sumado a esto, a tan temprana edad las defensas de los recién nacido no están bien desarrolladas y cualquier infección puede ser grave. 
 
De igual forma, mientras se realizó la intervención se tuvo que tener un apoyo respiratorio, un ventilador, para que el bebé no respirara solo por su cuenta. Asimismo se tuvo que mantener bajo sedación -como en un coma inducido-, para que la cavidad se extendiera y pudiera dar lugar al intestino.
 
Posteriormente,  se puso una tela especial en el abdomen del bebé, para evitar la salida de líquido de los tejidos del abdomen y el contacto con el exterior que podía contaminar.
 
Gracias a la ardua labor de médicos y cirujanos el recién nacido logró salir bien de la primera fase de operación.
“El cirujano es el que hace todo el aparataje de la operación y la parte médica cuidamos en pre operatorio y post operatorio. En conjunto sacamos al bebé. Nosotros mantuvimos al bebé acá hasta que logramos un cupo para él en el hospital de Niños Benjamín Bloom”, aseguró la doctora Parada. 
 
Es así como desde el 4 hasta el 7 de junio que el neonato estuvo recibiendo una asistencia especial, hasta lograr su estabilización y ser trasladado al hospital Bloom.
 
“Las asas intestinales están bastante desinflamadas, la panza está blandita, ya se permite hacer llegar la cavidad abdominal para realizar el cierre. Ojala tengamos buenos resultados, porque aunque esté en el Bloom eso no significa que el resultado será un éxito. Seguimos con un paciente crítico, porque pueda ser que se obstruya”, aseveró el cirujano.
 
Además Fajardo destacó que aunque el menor fue operado de inmediato tuvieron que hacerle un cierre temporal de la cavidad abdominal, es decir que iba con la pared abdominal abierta, aunque las vísceras intestinales y el estómago ya iban incorporados dentro. “Esto condiciona que se encuentre en estado crítico, sin embargo estable”, reflejó. 
 
Segunda fase
 
El día sábado 8 de junio, con apenas cuatro días de nacido el bebé fue trasladado al Hospital Bloom, para poder ser sometido a una segunda intervención que se lleva a cabo este martes.
 
“En el Bloom es un grupo el que estaremos encargados de la operación de este bebé y està programado hacer el cierre de la pared abdominal este martes”, indicó Fajardo.
 
El pequeño, aparte de la gastroquisis tiene una mala rotación intestinal que puede ocasionar una obstrucción. Si esto llegase a suceder, se debe realizar una laparotomía, para evitar que el intestino se dañe. Según el cirujano si llegase a pasar algo así la fase de recuperación del bebé podría prolongarse a unos 12 días más.
 
Asimismo el médico dijo que en un futuro se tiene pensado quitar la apéndice y hacer corrección de la mala rotación de su intestino. Èl pequeño tiene tras malformaciones, pero eso implica mayor tiempo de cirugía. “Hay que hacer varias cosas, pero la temprana edad del paciente y la complicación que pueda tener todo, en primera instancia solo se hará el cierre, porque esas tripitas están pegadas como una melcocha y si yo quiero separarlas se me pueden romper y va ser peor”, explicó.
 
De igual forma, el doctor reveló que si el menor se llegara a obstruir en un futuro, tendrían que volver a operar y de una vez quitarle una protuberancia parecida a una bolsa situada en la pared de su intestino delgado. “Hay varias cosas por hacerle, pero hacerlo ahorita sería muy cruento y riesgoso para el bebito”.
 
De 6 mil partos anuales, dos niños nacen con gastroquistis según datos médicos. El año pasado el hospital San Rafael se atendió a dos recién nacidos con este mismo padecimiento, uno de ellos falleció porque nació con el intestino bastante dañado. Mientras que el otro, pudo ser operado. Ahora ya cuenta con 8 meses de edad y está fuera de peligro.
 
En cuanto a la recuperación para estos bebés, depende mucho de cómo evolucionen y que no se presenten complicaciones en el futuro. “En cuanto al recién nacido no podemos decir cuándo se va recuperar, pues no sabemos si puedan existir otras malformaciones más adelante”, adelantó el doctor Fajardo.
About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: